N1H1 Nombre de laboratorio para virus de laboratorio.
Ya están apareciendo en internet conclusiones de agudos expertos, unos mas documentados que otros, aportando elementos de juicio que llevarían a la conclusión de que la gripe porcina (desde hoy, H1N1) tiene 1 chance contra 9 de ser una cepa “natural”. Y eso, entre otras cosas, debido a que al estudiar a los enfermos, lo que encuentran es una mezcla de cepas ya conocidas, como la aviaria y otras de años anteriores, hecho que en la historia de la infectología es absolutamente inédito. Por supuesto, los que saben hacen tan diabólica deducción en base a otras variables de hecho y científicas que resultan para cualquiera mas que convincentes.
Con simples palabras claves, una búsqueda en cualquiera de los múltiples “browsers” disponibles, nos dará innumerables “links” entre los cuales, seguramente, aparecerán algunos exponiendo la misma sospecha que pesa sobre el sida, la de que fue “fabricado”. Esto nos lleva a la grave conclusión de que la temida guerra biológica ya comenzó.
Si yo fuera mal pensado y me pusiera a buscar un pez gordo que saliera beneficiado por esta noticia, ej. el laboratorio que recibirá la concesión para fabricar la vacuna, pensaría que todo esto es una campaña de SEO como los grandes laboratorios usan para llevar a que la gente se alarme y reclame ante la FDA (Food and Drug Administration) para quitar del mercado productos o procedimientos que atentan contra sus intereses monetarios. En este caso no sospecho porque el que creó el sistema para producir las vacunas es un hombre colombiano y ha donado el sistema a la ciencia. No la vendió ni cobrará regalías ni nada por el descubrimiento. Obviamente excepto la fama que merece, la cual nadie se la quita.
Ya no se trata sólo de la “guerra homeopática” de los chinos a través de sus productos (glucamato monosódico, juguetes tóxicos, tamiflu, etc.) sino de una verdadera “bomba silenciosa” que sospechosamente, sin precedentes aparece como una simple gripe que en muy breve tiempo, respecto de casos anteriores, ya alcanzó la categoría de pandemia, aunque sólo nos digan que está a un paso de serlo. Y ello porque, para quienes saben calcular lo que viene en base al tiempo en que se llegó a lo que está, el pronóstico es claro, una epidemia mundial cuya velocidad de propagación asegura una gran mortandad, sobre todo en los países cuya infraestructura sanitaria es desde siempre muy deficiente.